jueves, 16 de junio de 2011

LAS PATAS DE LA MENTIRA

Foto: El Cordillerano

Editorial

El gobierno provincial esperó deliberadamente hasta después del 12 de junio para decirle los ciudadanos que mayoritariamente lo votaron ese día, que la situación en Villa La Angostura reviste alcances de catástrofe. No ya por malas acciones de gobierno -de las que le sobran para mostrar-, sino porque la madre naturaleza despertó al volcán Puyehue y nos tapó con cenizas. Prefirió ocultar la información –que es una de las variantes de mentir- tal vez para no ver empañada su festiva jornada cívica y para, mientras tanto, hacernos creer que su mano todopoderosa mantenía a raya los embates de la erupción.

Pero no sólo hizo eso:

*Dos días antes, organizó una vergonzosa “campaña solidaria” para juntar víveres destinados a los angosturenses, utilizando las pseudo “Casas Militantes” de la lista 151 como sucursales de Cáritas. Es decir, su aparato electoralista –convertido en una falsa ONG- suplantó la obligación que tiene el Estado de brindar asistencia a quienes sufren por este tipo de contingencias.
*Adoctrinó a sus cuadros con funciones públicas para desacreditar a todo aquel que pinte el verdadero cuadro de lo que ocurría en La Angostura los días previos a los comicios. Un ejemplo se vivió el sábado 11 pasado el mediodía durante la emisión del programa Hablemos de la Ciudad por LU5 cuando Carlos Cides, director de Defensa Civil de Neuquén capital y al frente del contingente de maquinaria y hombres que envió el intendente Martín Farizano a la villa turística, trazó un sombrío panorama de lo que estaba ocurriendo y del temor a la pérdida de la próxima temporada invernal. Cuando terminaba el programa –ya casi a la una de la tarde- el responsable de Defensa Civil de aquella ciudad –al menos así se presentó-, llamó por teléfono para pedir “derecho a réplica” por las “mentiras y barbaridades que está diciendo ese hombre que –dijo- ni siquiera debe estar en la Villa”. Se refería, claro está, a Cides. El irascible funcionario en cuestión se llama Marcos Arretche.
*En sintonía, a través de su vocero de prensa, prohibió pronunciar en los medios afines palabras tales como cenizas, catástrofe, desastre, pérdida de temporada, etc.
Pero muy poco duró la mentira. Cuarenta y ocho horas más tardes, Sapag firmó el decreto declarando a la Angostura en “zona de desastre”.
Ahora ya despejado un poco el panorama, y no por la nube de polvo que todavía persiste en el aire, queda claro que fácil resulta el mensaje delineado a costa de forjarse una buena imagen ante la inoperancia y el déficit de gestión por parte del gobierno.


Marcelo Castro. Periodista.